¿Qué es la visita preconcepcional?
28/07/2018
¿Qué pasa en la semana 12 de embarazo?
01/08/2018

¿Qué ocurre con los niños prematuros?

Para terminar con la prematuridad, nos quedaba hablar de qué puede pasarle a esos niños que llegan antes de tiempo. Para eso hemos pedido al Dr. de Unzueta, residente de pediatría del Hospital Niño Jesús, que nos eche una mano contándonos qué problemas pueden tener.

“Habéis estado hablando del parto pretérmino como aquel que ocurre antes de las 37 semanas.  Pues bien, de la misma manera el recién nacido pretérmino (comúnmente conocido como prematuro o sietemesino) es aquel que nace con menos de 37 semanas de embarazo.

La pregunta lógica es: ¿es eso importante? Pues la verdad es que si tu hijo se adelanta, puede sufrir complicaciones por su falta de madurez y la probabilidad de que ocurran depende en gran medida de lo mucho que se adelante (por eso comprenderás por qué los médicos se empeñan en hablar de las semanas de embarazo que llevas, mientras pensáis: ¿¿Y traducido en meses, de cuánto estoy, doctor/a ??).

Con los años, la medicina ha avanzado en los cuidados de estos niños y seguro que habéis oído noticias de recién nacidos de 500 gramos que han sobrevivido y llevan una vida normal, pero es muy importante recordar que esto es una excepción y que cuando nace un bebé prematuro, los médicos casi siempre os hablarán de porcentajes de supervivencia (y ésta puede no estar exenta de complicaciones importantes).

Seguro que habrás adivinado, o sabrás por compañeras, que cuanto más cerca de las 37 semanas nazca el niño, mayores serán las posibilidades de que esté sano y sin problemas.

Si vuestro niño va a ser muy prematuro es importante que el neonatólogo del hospital os dé información individualizada sobre la situación y la de vuestro futuro bebé, porque cada caso es diferente y debes dar a luz con las menores dudas sobre lo que puede o vaya a pasar. Intentaremos hacer un pequeño resumen.

– Lo primero que les puede pasar a los prematuros es que tengan dificultades para respirar porque no han desarrollado completamente los pulmones, e incluso a veces es necesario que algunas máquinas les ayuden durante las primeras horas o días de su vida.

– En los fetos existe un vaso llamado ductus arterioso que normalmente se cierra a las 48h del nacimiento  (y ni nos enteramos). En estos niños puede quedarse abierto y “robar” sangre a la circulación suponiendo mayor trabajo para el corazón.

– El simple hecho de ser prematuro es un factor de riesgo para tener infecciones y éstas suelen ser muy graves por las pocas defensas naturales que tienen los peques. De ahí que intentemos utilizar los antibióticos antes de que las infecciones ocurran (profilaxis).

– La sangre es otro órgano más y, como una vez nacemos la sintetizamos nosotros, los prematuros pueden tener enlentecida la fabricación y necesitar transfusiones para no tener anemia.

– Los huesos de estos niños son débiles y hay dificultades para la absorción los nutrientes que se dan por boca, y en ocasiones por vena, que permiten su formación.

– Los prematuros menores de 33 semanas no son capaces de tragar, por lo que la forma de alimentarlos es muy especial. Además, existe una patología conocida como entercolitis necrotizante (inflamación del sistema digestivo con posible destrucción del mismo), en cuya  peor evolución supone una cirugía abdominal grave y grandes dificultades para la correcta alimentación.

– Todos los demás órganos también se ven afectados en mayor o menor medida, pero el más importante para padres y para médicos es el Sistema Nervioso Central. Como el resto de aparatos, la falta de maduración de los nervios y las conexiones hace que exista un riesgo importante de sangrado en zonas conflictivas de unión entre los vasos y las neuronas con mayor inmadurez. Dependiendo de muchos factores, el niño podrá estar más o menos afectado, pero los niños tienen una “plasticidad neuronal” especial que supone una capacidad de rehabilitación muy superior a la de los adultos y casi siempre nos sorprenden.

Como veis, llegar antes de hora no siempre es bueno, y es importante conocer los inconvenientes que uno puede tener que afrontar. Pero eso no debe hacer perder la esperanza de tener un hijo que con los medios actuales y la ayuda de los profesionales puede ser un niño sano.”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: